Nostalgia del Lóbulo Frontal

Algún día esta membrana
se romperá.
Y la demarcación, demacrada,
será el dibujo de un hombre
con el cerebro de un niño.

El 99.9% de la población olvidó
repetir estas palabras frente al espejo:

Soy una persona.
Existe el futuro.
Moriré.

Nostalgia del lóbulo frontal.
Membrana rota.
Nuevo credo:

ilegible.

Un día, multitudinariamente,
al quitar la vista de la pantalla,
dejaremos, también,
de reconocer.

Sólo permanecerá un significado,
lo muestran todos los indicadores:

civilización vertical 
~ el abismo.

Macroeconomía.
Mano Invisible.
Partícula de Dios.

Saltó de la silla, del cubículo contiguo,
el más agudo 
de todos los traders

al vacío.

Me miró y luego no pudo encontrarme,
entre las edificaciones grises, precarias,
que reflejaba su pupila.

Algún día bajaré.
Intentaré, es una promesa.

Usaré todos los escalones.

De momento, que no se me distraiga
.

Una gráfica muestra la dentadura torcida
de una sonrisa que ya no recuerdo.

Un registro perdido entre 175 pulgadas:
números, 
datos 
y presagios.

Viejo credo:

Soy una persona.
Existe el futuro.
Moriré.

Puedo (aún) 
leer mi nombre.








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